Conocer tu tipo de pisada

Conocer tu tipo de pisada

realiza una prueba en casa

Es importante conocer tu pisada. No solo sirve para saber cómo se pisa o qué tipo de calzado se debe utilizar o, incluso, si se necesitan plantillas especiales. También, ayuda a prevenir posibles lesiones y a correr de una manera más eficiente.

Detectar el tipo de pisada distingue cuáles son las fuerzas y los movimientos que experimenta el pie al correr:  

Los problemas de columna empiezan en los pies. El tipo de pisada afecta a tu columna, y así una mala pisada no solo reparte las presiones, y tensiones, sino que transmite los impactos de manera desequilibrada. Así la columna vertebral adopta posturas para forzar la marcha y recarga las diferentes articulaciones vertebrales. Este impacto puede generar un padecimiento de dolor de espalda y por lo tanto disminuir la capacidad funcional al correr.  

No saber reconocer qué clase de pisada se tiene, deriva en una mala elección del calzado y así pueden llegar lesiones.

“Nuestros pies son flexibles y adaptativos. Nos permiten alcanzar el equilibrio y propulsar el cuerpo hacia delante”. Siempre podrás correr, pises de cualquier manera. Pero el objetivo es identificar como pisas para recurrir al mejor recurso. 

TIPOS DE PISADA:

Existen tres tipos de corredores, de acuerdo a los tres tipos de pisada: Pronador, Supinador y Neutro o Normal.

PRONADOR

Es la pisada más habitual. Los corredores pronadores tienden a correr con las piernas más juntas, y pisando con la parte más interna del pie, que es la que recibe todo el peso.

El pie es plano y la huella refleja toda la planta del pie. Se mete el tobillo hacia dentro, lo que significa que el empuje es hacia el interior del pie al momento de apoyarse. Esto puede ocasionar torceduras en pie y rodilla. El desgaste en la suela se presenta en su borde interno. 

La mayoría de los corredores son pronadores, alrededor del 50% padece algún grado de pronación. El problema de la pronación viene cuando el movimiento del tobillo es excesivo y el pie se hunde provocando dolores en tobillos, rodillas o incluso en la región lumbar. En los casos más graves se pueden sufrir lesiones graves en las articulaciones y en la columna vertebral.

SUPINADOR

Es el caso opuesto al pronador. El pie es cavo, se observa el apoyo del talón y de la parte delantera del pie, mientras que en el centro sólo verás una línea más fina.

“El apoyo del pie produce un gran impacto en la columna, porque la superficie que sostiene es muy poca. La pisada se apoya con mayor fuerza en la parte exterior del pie y puede afectar a las rodillas. Suele correr con las piernas separadas, y apoyando la zona exterior del pie. Esta parte es la que recibe el mayor impacto sobre el suelo”.

Los supinadores desgastan el calzado en la zona del talón y también a lo largo de los bordes externos. Los pies con supinación severa tienden a ser bastante más rígidos y no pueden absorber el impacto al igual que ocurre con los pronadores.

Un pie rígido, como ocurre con los supinadores, está predispuesto a tener esguinces de repetición, fracturas de estrés, lesiones de los peroneos y dolor en la rodilla tanto en su cara interna como externa.

Los corredores con supinación severa deben buscar un calzado que tenga una amortiguación especialmente buena, así como flexibilidad. Son muy poco frecuentes: solo el 10% del total de corredores son supinadores.

NEUTRAL

Es la pisada plana. La huella es la más común, con apoyo delante, en el talón y en el medio. La pisada es recta y así se distribuye mejor el peso. El apoyo del pie se distribuye de manera uniforme, tanto en la parte externa, como interna del pie.

“Este tipo de corredores presentan una pisada totalmente plana, por lo que no suelen sobrecargar ni la parte interna ni externa del pie. En plena acción, los corredores neutros mantienen sus piernas en paralelo. Aproximadamente un 40% de los corredores, tiene el pie neutro”.

PRUEBAS  PARA SABER  QUE PISADA TIENES

Aunque lo más aconsejable es realizarte un estudio o visitar a un podólogo para que evalúe y corrija tu pisada, aquí te proporcionamos 2 trucos sencillos para realizar desde casa. 

PRUEBA DE LA FLEXIÓN DE PIERNAS

Muy fácil de realizar en casa. Colócate con los pies descalzos y las piernas un poco separadas. A continuación debes flexionar las piernas hasta tres veces seguidas moviéndote naturalmente. Al realizar la tercera flexión mantén la postura y fíjate en cómo están las rodillas: si tus rodillas están juntas eres pronador, si están muy separadas eres supinador. ¿Ya sabes cuál es tu tipo de pisada?

PRUEBA DE LOS PIES MOJADOS

En este caso necesitaremos algunos elementos como una bandeja con agua y un periódico. Lo primero que tienes que hacer es colocar el pie descalzo dentro de la bandeja con agua y dejar que se moje bien. Después deberás pisar el periódico para deja una huella de tu pisada. Compara tu huella con la imagen siguiente y sabrás qué tipo de pisada tienes:

Ahora que ya sabes que tipo de pisada tienes busca el calzado que mejor se adapte a tu necesidad, en tiendas existe calzado especifico para tu tipo de pisada o al que ya tienes, puedes adaptarle una plantilla.

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